La regla del triángulo equilátero

La configuración correcta de monitores de estudio empieza por un triángulo equilátero entre los dos monitores y tu cabeza. Mismo lado en los tres puntos.

Si la distancia es menor de 80 cm, los monitores se "amontonan" en el centro y el estéreo colapsa. Si es mayor de 1.6 m en una sala doméstica, ya no estás en nearfield y la sala empieza a pesar más que los monitores.


Altura del tweeter

El tweeter (el altavoz pequeño que reproduce agudos) debe estar a la altura de tus oídos cuando estás sentado. No del woofer — del tweeter.

Para la mayoría de personas sentadas en una silla de oficina, eso significa el tweeter a 115-125 cm del suelo. Si tu monitor tiene woofer arriba y tweeter abajo, la altura va al tweeter igual.

Por qué importa: los agudos son muy direccionales. Una desviación de 15° fuera del eje pierde 3-6 dB en frecuencias altas. Si los tweeters quedan demasiado altos o demasiado bajos, oyes una mezcla con menos brillo del que realmente tiene.


Orientación: vertical u horizontal

La mayoría de monitores de estudio están diseñados para colocarse verticales. La razón es física: en horizontal, la separación entre los tweeters de los dos monitores cambia, y aparecen problemas de cancelación de fase en frecuencias medias-altas cuando giras la cabeza.

Excepción: algunos monitores específicos (sobre todo los grandes para meterbridge) están diseñados para horizontal. Si no estás seguro, siempre vertical.


Separación de paredes

Pegar los monitores a una pared dispara las frecuencias graves por acoplamiento. La distancia mínima depende del tipo de puerto:

No hay regla exacta: cuanto más lejos de paredes y esquinas, más limpio suena el grave. El compromiso es la profundidad de la sala disponible.


Stands y desacopladores

Un monitor directamente sobre la mesa transmite vibración al escritorio. El escritorio actúa como caja de resonancia y añade coloración fea entre 80-200 Hz. Es uno de los problemas más subestimados del home studio.

Soluciones:

Coste real de unos desacopladores decentes: 40-80 € el par. La diferencia es inmediata y audible.


La mesa como reflector

La superficie de la mesa entre tú y los monitores actúa como espejo acústico. El sonido directo del woofer rebota en la mesa y llega a tus oídos con un retraso de 1-3 ms, generando un "filtro peine" en frecuencias medias.

Soluciones parciales:


Simetría con la sala

La pareja de monitores debe estar simétrica respecto a las paredes laterales. Si el izquierdo tiene una pared a 50 cm y el derecho a 1.20 m, las primeras reflexiones llegan en momentos distintos y el estéreo se desplaza.

Lo ideal: posición de escucha centrada respecto a las paredes laterales, con paneles absorbentes en los puntos de primera reflexión simétricos (mismo número de paneles a izquierda y derecha).


Checklist rápido

Si tu sala lo permite, esta configuración es la mitad del trabajo. La otra mitad es el tratamiento acústico, que puedes calcular gratis aquí con las dimensiones de tu sala.